Para esta casa tradicional chilena ubicada en Calera de Tango, asumimos el desafío de transformar una espacio en desuso en una cocina funcional y elegante. Respetando su historia, rescatamos elementos arquitectónicos originales como el muro de piedra y las vigas de madera, integrándolos de manera armoniosa en el nuevo diseño.
Desarrollamos un conjunto de muebles en tonos grises, madera cálida y piedra negra, creando un equilibrio perfecto entre lo rústico y lo moderno. Cada detalle fue cuidadosamente planificado para maximizar la funcionalidad sin sacrificar la estética, resultando en una cocina que combina sofisticación y confort.